Lamento decir que en pocos años logré engendrar un odio profundo por el ser que le dio vida al ser que me dio vida a mí: Mi abuela paterna
¡Feliz cumpleaños abuela!
El sábado festejamos uno más de los cumpleaños de la madre de mi padre y no puedo evitar pensar en que tal como pasó y pasará de aquí hasta que deje de convivir con los mortales, nuestras reuniones son un deja vu ad eternum.
PROLOGO
- Hola Tere (jamás me dejó llamarla abuela porque la hacía ver muy vieja: ¡SUPERALO!)
- ¡AYYYY QUE ALTO QUE ESTÁÁÁÁS!... mirá que flaco, vos-no-comés-nene... – Siempre las palabras son las mismas, con el mismo tono y el final seguidito sin que lo tenga que pensar siquiera. Para ella es una frase que puede encontrar en el diccionario de sinónimos y que concuerda perfectamente con la palabra “hola”.
- Estoy siempre igual de raquítico
- Pero-vos-no-comés-nene
- Sí que como, lo que no hago es engordar.
- ¿Qué vas a comer? – No puede evitar poner en duda todo lo que uno dice y más cuando se trata de tareas que en alguna época eran de “ama de casa” como, por ejemplo, cocinar.
- ...
- ¿Quién te cocina?
- Yo.
- ¡TCH!...¿Qué te vas a cocinar?- Infaltable el ruidito de los dientes con el “Tch” y el látigo de cabeza hacia atrás como diciendo: ¡Andá...!
De a poco vamos entrando y uniéndonos al resto de la familia donde logro escaparme de sus preguntas gastadas. Porque créanlo o no TODO ese diálogo es nuestro típico “hola”.
DESARROLLO:
Por suerte parece que el hecho de que me haya mudado solo ayudó a que dejara de plantearme la posibilidad de que su Nuera sea la que no cocina.
Mi abuela es una tana renegada:
Ella se tiñe de rubio cual Susana Gimenez pero usa Jean, no le va ser una más del montón y ponerse esas faldas hasta la rodilla de color negro y tensas. No va a usar las camisas de mangas cortas floreadas que usa el resto de su clan y tampoco quiere usar los zapatitos sin taco negros con arcada en el empeine marcando una empanada de carne, esas cosas la delatarían como vieja y ELLA no lo es.
YO NO...:
Tere es un mar de lamentos indirectos. Ella no cena, no sale, no sabe términos de la lengua española, y si no la encontrás cuando la llamás por teléfono es sólo porque estaba tendiendo la ropa. ¿Cuánta ropa puede tener una persona que vive sola y que casualmente siempre que la ves lleva un conjuntito muy parecido al de la anterior vez?.
¿Se creerá que alguien de la familia compra el buzón de que no sale o de que no se sabe preparar el Fernet? No, no, no ... la del Fernet es MORTAL. En cuanto llega mi vieja tiene que sacar el Fernet, el Cinzano y la soda para prepararle esa bebida horriblemente amarga con 5% de líquido, 95% espuma para recibir siempre la cara de mi abuela con los ojos saltones y sus gemiditos de emoción:
- ¡Te sale BÁRBARO NENA!
- Es facilísimo Tere.
- A mí no me sale.
Nunca dudé de lo que decía la vieja mentirosa hasta que un día estaba buscando aceite debajo de la bacha en la casa de mi abuela y dí con lo que llamé “el arsenal de la vieja”: Mi carcajada la podría haber oído hasta mi tía Inmaculada – que, como dice mi tío, hace honor a su nombre ya que tiene todos los años que ud. pueda imaginar y es virgo – que es sorda. Abriendo las puertitas del mueble encontré a un costado, en un esquinero escondido, unas ONCE botellas de Fernet. ¿Once? Sí, once. Parece que la vieja teme que se saque la bebida alcohólica de producción o algo por el estilo porque NO HAY NECESIDAD.
LOS TEMAS:
Dos temas son los relevantes a la hora de hablar en familia:
- Cuándo vas a llevar a “la” novia y...
- Ya me estoy por morir.
Por empezar, la familia entera sabe que me la como doblada, ella no tiene por qué ser la excepción, por más machista que sea. Siempre me dice que tengo que llevarle a la “chica” así nos cocina algún Domingo y la conoce.
- No estoy de novio Tere.
- Pero ¿cuándo me vas a traer a “la” novia? – esa forma de hablar de tano me desintegra.
- “la” novia no existe, estoy tranquilo así solo como estoy.
- Ay-neneeee....
“No molestes vieja homofóbica”
(Del Nudo):
Por otro lado nos podemos encontrar con los agradables temas de sobremesa: Las enfermedades. Los viejos siempre tienen que hablar de sus padecimientos y las cosas que ya no pueden hacer por lo desgastados que están. Volviendo al tema de “la” novia.
- No tengo Tere.
- Pero yo quiero conocerla antes de que me muera ¿Quién sabe cuánto me queda?
- No digas esas cosas – yhhh... no le puedo decir que es una estupidez, los viejos se mueren, no tengo por qué mentir.
- Es verdad, yo ya estoy viejita.
Maldita culpa judía y la lástima que parece encantarles dar.
- Mamá, tenés a tu nieta a una cuadra de tu casa. ¿Cuándo vas a venir a visitar?
- Ay-nene... vos sabés que yo no quiero molestar.
¿No se supone que si te invitan es porque NO sos molestia? Y una vez que va a visitar (sólo en eventos especiales como cumpleaños o navidades) se quiere ir a la hora para la casa porque “la gata llora cuando no está” Dejá a ese gato tranquilo que debe estar haciéndose una paja sobre la almohada aprovechando que la vieja neurótica no está.
DESENLACE:
La reunión va terminando con la infaltable QUEJA. Los viejos se quejan y adoran hacerlo. Parece que el hecho de que hayan vivido cinco veces más que nosotros les da el arma de la queja para que puedan desquitarse de todo lo que les pasó en su devastadora e injusta vida:
- Yo quería cocinar tallarines pero tu tío no quiso, dijo que él hacía el asado. Me pasé toda la semana limpiando la parrilla, y encima no me gusta el asado.
- Jodete por no decirle que no querías comer asado en TU cumpleaños.
- Ayy-neneee ¿Cómo le voy a decir eso?
- Entonces no te quejes.
Mi abuela, como el 99% de todas las abuelas, odia a sus nueras. Tanto MI madre como mi tía “son dos inútiles que no saben cocinar ni limpiar y que explotan a sus maridos para que ellas estén en casa rascándose la vagina con una bolsa de pochoclos disfrutando de sus esclavos humanos”. Ambas se casaron para extraer hasta la última gota de éxito de ellos – jamás tener en cuenta que los hijos eran tan pobres y ordinarios que no había qué extraer, pero aún así ELLA lo cree.
Tere, vos y todas las viejas que se hacen las boludas porque se creen que pasan por seniles SE LO BUSCARON. No me llamen, no esperen que las vaya a visitar ni que las llame. Cuando se pongan sus falditas hasta las rodillas y logren encajar en el papel de “vieja sabia y cariñosa” y no en “vieja de mierda” ahí voy a dar por concluida su “fallutez” y hablamos.
martes, 5 de mayo de 2009
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