martes, 12 de mayo de 2009

COLGATE DE ESTA

Hoy un pequeño descargo contra toda esa gente que me incentiva a perder la compasión, que lograría que le pegue a un niño o insulte a una vieja: los “colgados”.

Es horrible pensar que hay un punto en el que una relación está alimentada sólo por una de las partes, pero hay que afrontar que contra un colgado la respuesta es que debemos avivar el vínculo que nos mantiene unidos u olvidarnos de ellos porque tienen siempre cosas más importantes que hacer o en que pensar.

Etimología:
Por empezar no entiendo de dónde sale todo este invento de ser colgado. ¿Se supone que metafóricamente uno está colgando de un precipicio que le acarrea problemas trillares de veces más importantes que nosotros?... pero eso no significa que no nos quieran, sino que la presencia de una situación horriblemente importante los hace no prestarnos ningún tipo de atención, a menos que sea para darle esa mano que lo enajenará del abismo.
De aquí puedo derivar el análisis a dos puntos importantes:

a) El acostumbramiento y asimilación de la droga y...
b) La necesidad.

a) Al igual que cuando tomamos un antibiótico y nuestro cuerpo asimila la droga de tal manera que los próximos que tomemos deben ser más fuertes, el colgado genera una especie de invulnerabilidad-asimilación-acostumbramiento a nosotros, ya sea a usted, a mí o a su hermana. Cada dosis nuestra en su vida es una felicidad extrema e incontenida que estalla iracunda manchando paredes blancas y alfombras de sustancias segregadas por la emoción. Los ojos se posan sobre usted – yo o su hermana - y un abrazo “Tano” de hombros altos y sonrisa forzada le corta la respiración explicando en diferentes lenguas lo mucho que lo ha extrañado y la falta – lo bien y lo necesario- que le hace y es en su vida.
Nos adora, es la única posible explicación. Tanta felicidad desatada, tanta atención y carcajada en una tarde que no transcurrió en no menos de 12 horas de charla y novedades. Sea lo que sea que le pasó la última vez que no se vieron por 2 años, tendría que estar superado ya. Esta vez la amistad prosperaría, era una seguridad.
Necio. Con el correr del tiempo volvemos a no hacer efecto en su persona, se volverá a acostumbrar a nuestra presencia para necesitar una dosis más fuerte de cualquier otro que no seamos nosotros. O eso nos hacen sentir.

Esa última reunión había terminado cuando ambos encontraron dos o tres formas más de estar más conectados. Si en algún momento había tenido su teléfono particular, ahora reuniría gozoso el celular y el msn y de tener estos dos últimos, el Facebook o Fotolog.
Las frases que se cruzaron seguramente rozaban el hilo de cualquiera de estas:
- Tenemos que estar más en contacto.
- Llamame cuando quieras.
- Nos juntamos a tomar unos mates la semana que viene.
Y probablemente hasta se haya planteado la posibilidad de comenzar una actividad juntos: ya sea pilates, estudiar un curso de esculturas en vidrio o diseño de interiores con un grupo de chicas utilísima.
- Pasa que soy re colgado/a.



No es por falta de un grupo social que el interesado – la parte de la relación que no es “colgado” - se queda el fin de semana sin planes para esperar a que su amigo o amiga se acuerde de que iban a ir a ese bar de cerveza artesanal Noruega, pero que no lo llama porque tiene un poco de orgullo como para aceptar en su propio oído el hecho de que nuestra horrible compañía se olvidó de nosotros y va a tener que suspender la cerveza porque tiene que ir a darle alpiste a los gorriones.

Hipótesis: A mayor distancia del colgado, el interés decrece.
Corolario: La distancia al colgado es a la fuerza de voluntad lo que la distancia de Superman a la criptonita es a su poder.

Las demostraciones son empíricas en todas sus formas. No necesitaremos más de tres fines de semana desperdiciados para darnos por enterados de que “cuando estoy:¡bien! y cuando no... bueno una lástima”.
Pareciera que traemos injertada una piedra preciosa y verde que atrae la atención verdadera del sujeto de análisis. Que cuanto más cerca de él estamos, mayor es la aceptación, la concentración y el interés por nosotros, pero esto cambia exponencialmente cuando nos alejamos... ¿es que la exposición a la piedra va perdiendo efecto cuando no estamos atosigándolo? De cualquier forma la relación está destinada a fracasar en un tiempo variable que depende únicamente del damnificado y su interés por seguir creyendo en los Reyes magos.

b) La necesidad:
Corolario: Los problemas del colgado son directamente proporcionales a su caraduréz.

El sujeto, metafóricamente sujetado con las uñas a la roca más pequeña que lo separa del abismo, siempre tiene problemas. Problemas de los más variados, diversos, ordinarios y extravagantes. Los hay de todo tipo. Cuando uno no hace efecto, lo hará el otro. Si los problemas de la infancia no son suficiente, lo serán los de la actualidad. Si la situación económica no los aturde más que al resto de los mortales, entonces lo hará la tía-abuela que está en su lecho de muerte rezando por no irse de este mundo sin antes ver a su sobrino-nieto - ¿Mencioné que la tía-abuela vive en Grecia? - sin palabras.
Asumo que necesitan de mí, claro, si me llama el tipo este es porque algo ha de estar necesitando. Si llevamos tres años y cinco meses de mirar el teléfono un sábado a la noche para saborear con la imaginación esa cerveza Noruega, o si no logramos no ponernos la malla enteriza lila sobre las calzas negras y la vincha haciendo juego, pensando soñadoramente que la clase de pilates sí empezaría ese Lunes, entonces no me vengan a decir que ahora me llama para confirmar... de ninguna manera, acá hay gato encerrado y no me vengan con pelotudeces.

Hoy parece que quiere venir a casa. ¿Salió de sí la propuesta? Oh.. mi... diooos... Por un segundo nos planteamos la idea de que sea verdad, pero ya escarmentamos lo suficiente, eso no ocurrirá.
Nosotros y nuestra extremadamente ocupada agenda le dan la bienvenida – básicamente porque no llevo agenda porque sino, la tendría ocupada.
Ofrecemos un mate y la piedra verde y brillante empieza a hacer efecto. El sujeto está obnubilado con nosotros otra vez. Pero esta vez al que no le hace efecto es al sujeto usado. Con cara ceñuda analiza al que se disponía a ser victimario, a la retaguardia analiza los movimientos, las palabras. Todas las flechas debían ir dirigidas a un sólo lugar y nosotros, como leyendo las pistas del CLUE, tenemos que averiguar sus maliciosas intenciones.
Quizá logramos soportar su rostro de adamantita, quizá no... pero para aquellos que se sugieren a sí mismos seguir con la travesía albergando ilusión: este es el momento de matarla, no quiero que sufran.

De pronto, y bajando la guardia, la lacra en la que se convirtió el colgado parece vomitar que en la casa se enteraron que era homosexual. Que es y siempre lo será, mejor dicho. Parece que lo echaron a la mierda y que para colmo el novio, que se fue de la casa para vivir una historia utópica, ya estaba con sus valijas abajo esperando a que nos hiciera la pregunta relevante.

¿Qué pregunta?... SI SE PUEDE VENIR, POR UNOS INFINITOS Y VARIABLES DÍAS, A QUEDAR EN CASA....
¿Este tipo comió brea, chupó ácido, aspiró algún producto Marolio? De ninguna manera, no ibas a desaparecer para venir a abusar de mí en el momento en que decido no dejarme afectar más por gente como vos.

Bajá... decile a tu noviecito que se vuelva a su casa, ciudad, ¡PAÍS! Pero que no juegue con mi culpa. Vos decidiste no alimentar mi amistad, no te quejes ahora. Yo puse todo de mí, o lo que puedo, que ahora que lo pienso no es mucho... como sea, no viene al caso.

No se dejen engatusar por la gente que los usa para divertirse mientras sus verdaderos amigos, si los tienen, están alejados. Las relaciones son de a dos, y si no se cumpliera esta premisa todo el resto no sirve un choto... por más grande que sea.

martes, 5 de mayo de 2009

¡VOS TE LO BUSCASTE!

Lamento decir que en pocos años logré engendrar un odio profundo por el ser que le dio vida al ser que me dio vida a mí: Mi abuela paterna
¡Feliz cumpleaños abuela!
El sábado festejamos uno más de los cumpleaños de la madre de mi padre y no puedo evitar pensar en que tal como pasó y pasará de aquí hasta que deje de convivir con los mortales, nuestras reuniones son un deja vu ad eternum.

PROLOGO

- Hola Tere (jamás me dejó llamarla abuela porque la hacía ver muy vieja: ¡SUPERALO!)
- ¡AYYYY QUE ALTO QUE ESTÁÁÁÁS!... mirá que flaco, vos-no-comés-nene... – Siempre las palabras son las mismas, con el mismo tono y el final seguidito sin que lo tenga que pensar siquiera. Para ella es una frase que puede encontrar en el diccionario de sinónimos y que concuerda perfectamente con la palabra “hola”.
- Estoy siempre igual de raquítico
- Pero-vos-no-comés-nene
- Sí que como, lo que no hago es engordar.
- ¿Qué vas a comer? – No puede evitar poner en duda todo lo que uno dice y más cuando se trata de tareas que en alguna época eran de “ama de casa” como, por ejemplo, cocinar.
- ...
- ¿Quién te cocina?
- Yo.
- ¡TCH!...¿Qué te vas a cocinar?- Infaltable el ruidito de los dientes con el “Tch” y el látigo de cabeza hacia atrás como diciendo: ¡Andá...!
De a poco vamos entrando y uniéndonos al resto de la familia donde logro escaparme de sus preguntas gastadas. Porque créanlo o no TODO ese diálogo es nuestro típico “hola”.

DESARROLLO:

Por suerte parece que el hecho de que me haya mudado solo ayudó a que dejara de plantearme la posibilidad de que su Nuera sea la que no cocina.
Mi abuela es una tana renegada:
Ella se tiñe de rubio cual Susana Gimenez pero usa Jean, no le va ser una más del montón y ponerse esas faldas hasta la rodilla de color negro y tensas. No va a usar las camisas de mangas cortas floreadas que usa el resto de su clan y tampoco quiere usar los zapatitos sin taco negros con arcada en el empeine marcando una empanada de carne, esas cosas la delatarían como vieja y ELLA no lo es.

YO NO...:

Tere es un mar de lamentos indirectos. Ella no cena, no sale, no sabe términos de la lengua española, y si no la encontrás cuando la llamás por teléfono es sólo porque estaba tendiendo la ropa. ¿Cuánta ropa puede tener una persona que vive sola y que casualmente siempre que la ves lleva un conjuntito muy parecido al de la anterior vez?.
¿Se creerá que alguien de la familia compra el buzón de que no sale o de que no se sabe preparar el Fernet? No, no, no ... la del Fernet es MORTAL. En cuanto llega mi vieja tiene que sacar el Fernet, el Cinzano y la soda para prepararle esa bebida horriblemente amarga con 5% de líquido, 95% espuma para recibir siempre la cara de mi abuela con los ojos saltones y sus gemiditos de emoción:
- ¡Te sale BÁRBARO NENA!
- Es facilísimo Tere.
- A mí no me sale.
Nunca dudé de lo que decía la vieja mentirosa hasta que un día estaba buscando aceite debajo de la bacha en la casa de mi abuela y dí con lo que llamé “el arsenal de la vieja”: Mi carcajada la podría haber oído hasta mi tía Inmaculada – que, como dice mi tío, hace honor a su nombre ya que tiene todos los años que ud. pueda imaginar y es virgo – que es sorda. Abriendo las puertitas del mueble encontré a un costado, en un esquinero escondido, unas ONCE botellas de Fernet. ¿Once? Sí, once. Parece que la vieja teme que se saque la bebida alcohólica de producción o algo por el estilo porque NO HAY NECESIDAD.

LOS TEMAS:

Dos temas son los relevantes a la hora de hablar en familia:
- Cuándo vas a llevar a “la” novia y...
- Ya me estoy por morir.
Por empezar, la familia entera sabe que me la como doblada, ella no tiene por qué ser la excepción, por más machista que sea. Siempre me dice que tengo que llevarle a la “chica” así nos cocina algún Domingo y la conoce.
- No estoy de novio Tere.
- Pero ¿cuándo me vas a traer a “la” novia? – esa forma de hablar de tano me desintegra.
- “la” novia no existe, estoy tranquilo así solo como estoy.
- Ay-neneeee....
“No molestes vieja homofóbica”

(Del Nudo):

Por otro lado nos podemos encontrar con los agradables temas de sobremesa: Las enfermedades. Los viejos siempre tienen que hablar de sus padecimientos y las cosas que ya no pueden hacer por lo desgastados que están. Volviendo al tema de “la” novia.
- No tengo Tere.
- Pero yo quiero conocerla antes de que me muera ¿Quién sabe cuánto me queda?
- No digas esas cosas – yhhh... no le puedo decir que es una estupidez, los viejos se mueren, no tengo por qué mentir.
- Es verdad, yo ya estoy viejita.
Maldita culpa judía y la lástima que parece encantarles dar.
- Mamá, tenés a tu nieta a una cuadra de tu casa. ¿Cuándo vas a venir a visitar?
- Ay-nene... vos sabés que yo no quiero molestar.
¿No se supone que si te invitan es porque NO sos molestia? Y una vez que va a visitar (sólo en eventos especiales como cumpleaños o navidades) se quiere ir a la hora para la casa porque “la gata llora cuando no está” Dejá a ese gato tranquilo que debe estar haciéndose una paja sobre la almohada aprovechando que la vieja neurótica no está.

DESENLACE:

La reunión va terminando con la infaltable QUEJA. Los viejos se quejan y adoran hacerlo. Parece que el hecho de que hayan vivido cinco veces más que nosotros les da el arma de la queja para que puedan desquitarse de todo lo que les pasó en su devastadora e injusta vida:
- Yo quería cocinar tallarines pero tu tío no quiso, dijo que él hacía el asado. Me pasé toda la semana limpiando la parrilla, y encima no me gusta el asado.
- Jodete por no decirle que no querías comer asado en TU cumpleaños.
- Ayy-neneee ¿Cómo le voy a decir eso?
- Entonces no te quejes.
Mi abuela, como el 99% de todas las abuelas, odia a sus nueras. Tanto MI madre como mi tía “son dos inútiles que no saben cocinar ni limpiar y que explotan a sus maridos para que ellas estén en casa rascándose la vagina con una bolsa de pochoclos disfrutando de sus esclavos humanos”. Ambas se casaron para extraer hasta la última gota de éxito de ellos – jamás tener en cuenta que los hijos eran tan pobres y ordinarios que no había qué extraer, pero aún así ELLA lo cree.
Tere, vos y todas las viejas que se hacen las boludas porque se creen que pasan por seniles SE LO BUSCARON. No me llamen, no esperen que las vaya a visitar ni que las llame. Cuando se pongan sus falditas hasta las rodillas y logren encajar en el papel de “vieja sabia y cariñosa” y no en “vieja de mierda” ahí voy a dar por concluida su “fallutez” y hablamos.